HISTORIA
República de Sudáfrica:
SUDÁFRICA: EL LARGO CAMINO HACIA LA IGUALDAD

Sudáfrica sufrió una de las más crueles e intransigentes conquistas, y se construyó como sociedad en el odio y el enfrentamiento. Sólo el inmenso poder, casi siempre pacífico, de sus líderes y su pueblo, su paciencia y su inteligencia ante la injusticia, pudieron rearmar, luego de siglos de conflictos, un país que busca la convivencia, la integración y el respeto por las diferencias.
DE LOS PRIMEROS POBLADORES A LA LLEGADA DE LOS EUROPEOS
El yacimiento arqueológico sudafricano de Taung indica que existieron pobladores de la región desde tiempos del Austrolopitecus Africanus, entre 2 y 3 millones de años antes de la actual era. Grupos de homo habilis y homo ergaster precedieron a la aparición de las primeras comunidades del hombre moderno en la zona. Hace unos 100.000 años las tribus bosquimanas, o tribus de San, establecieron los primeros asentamientos organizados, sucedidos por la aparición de las primeras razas negras que posteriormente se dispersaron por todo el sur africano.
Los San, grupos de cazadores recolectores, cuyas expresiones culturales y su cosmovisión han quedado plasmadas en monumentos de piedra. Se cree que fueron ellos los primeros pobladores, luego desplazados por los Khoi, pastores y cosechadores que habrían poblado la zona hace unos dos mil años.
Según restos arqueológicos encontrados, de 40.000 años de antigüedad, el pueblo Khoissan (como se define a la fusión de estos dos pueblos aborígenes) fue el único en habitar la región hasta la llegada de los pueblos de idiomas bantús, o bantúes, que habrían emigrado del delta del río Niger hace 2.500 años. Aparentemente, ambos grupos convivieron pacíficamente.
De toda aquella época anterior a la llegada de los europeos no se tienen datos concretos ni certezas históricas dado que ninguno de estos pueblos manejaba la escritura, o al menos no se ha conocido ninguna prueba.
Según la reconstrucción que puede hacerse a través de trabajos arqueológicos, los bantúes comenzaron con las cosechas en las zonas de los valles fluviales del sudeste, y con sus técnicas (traídas del norte), se dedicaron al cultivo de granos.
Luego accedieron a la domesticación del ganado, lo cual cambió la dimensión de la producción y el trabajo, cambio que derivó en los primeros sistemas políticos y sociales. Los Jefes de las tribus pasaron a dominar la producción y a tener autoridad sobre los trabajadores. Así se introdujo el patronazgo y la lobola, una institución vinculada a la entrega de regalos (en general ganado) de los padres del novio a la familia de la novia. Con los trabajos metalúrgicos los líderes aumentaron su autoridad ya que comenzaron a tener el control sobre la producción de armas.
Bantues, hetentotes, khoisan, zulúes y xhosa fueron los principales grupos afincados en Sudáfrica hasta la irrupción de las culturas europeas.
LA COLONIA HOLANDESA Y LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA DE SUDÁFRICA
El primer europeo en la región fue el portugués Bartolomé Dias, quien atravesó el paso de Buena Esperanza en 1488. En 1652 la Compañía Holandesa de las Indias Orientales inició la colonización de Sudáfrica al establecer un asentamiento en donde actualmente se levanta Ciudad del Cabo.
Los colonos holandeses, pocos en cantidad, se dedicaron a la agricultura y a la guerra contra las poblaciones autóctonas, caracterizándose por su alto grado de violencia y unidad.
La política de fomento de la inmigración europea atrajo a muchos holandeses y alemanes, y en particular a los hugonotes franceses que huían de la persecución en su tierra de origen desatada a partir de 1685. Las disputas entre los colonos europeos y los grupos nativos más belicosos caracterizó esta época de la colonización.
Hacia fines del siglo XVII los colonos, luego de años de conflicto con las autoridades holandesas que no les permitían gozar de las ganancias económicas de la colonia, se independizaron.
En 1795, los británicos tomaron Ciudad del Cabo y la anexaron en 1806, pese a la resistencia militar que presentaron los “boers”, forma en que se denominaban a los colonos europeos que habitaban el lugar. Los británicos utilizaron a nativos como intermediatios en el intercambio de mercaderías, se opusieron a la captura de esclavos y entraron en conflicto con los boers, esclavistas intransigentes, que pasaron a autodenominarse “afrikaaners”.
La ocupación británica desató otros importantes conflictos. Uno de los más amargos fue la guerra entre los boers y el imperio zulú, iniciada cuando el rey Dingane masacró a la caravana del colono Piet Retief que había llegado al lugar huyendo de los británicos. La batalla de Río Sangriento librada el 16 de diciembre de 1838 finalizó con la derrota de los 12.000 guerreros zulúes a manos de unos 450 boers. El 1 de mayo de 1860, los colonos fundaron la Republica de Sudáfrica como entidad separada del Imperio colonial británico.
LAS GUERRAS DE LOS BOER Y EL SURGIMIENTO DEL APARTHEID
En diciembre de 1880, estalló la Primera Guerra de los Boer, motivada por su resistencia a la anexión de Transvaal por parte del Imperio británico. Las tácticas de guerrilla de los boers y las sucesivas derrotas que propinaron a los británicos obligaron a éstos últimos a firmar un Tratado de Paz el 23 de marzo de 1881 que reconoció la autonomía de Transvaal y del Estado Libre de Orange.
En 1887 el hallazgo de oro en Witwatersrand en la región controlada por los boers provocó el arribo masivo de buscadores británicos. La política agresiva hacia los nuevos colonos por parte del gobierno boer fue el justificativo que necesitaban los británicos para emprender una campaña militar contra quines los habían derrotado unos años atrás. El 12 de octubre de 1899 se dio inicio a la Segunda Guerra Boer con la invasión de las tropas afrikaaners a Ciudad del Cabo y Natal. En el primer año de contienda, la victoria favoreció a los africanos que lograron tomar numerosas localidades estratégicas. Pero al comenzar el año 1900 los británicos desataron una eficaz contraofensiva apoyada por 450.000 hombres y poco a poco fueron cercando a sus adversarios. La represión contra las propiedades y familias de los boers, el uso de campos de concentración y el exilio de los prisioneros fue minando la resistencia de los africanos que apostaron sus últimas fuerzas a la guerra de guerrillas. El 31 de mayo de 1902, se rindieron las ultimas fuerzas boers.
Ante la evidencia de que las tensiones entre la colonia y los boers no habían sido conjuradas, en 1910 el gobierno británico aumentó la autonomía de la colonia y permitió la formación de algunas instituciones de autogobierno, aunque retuvo el control político y económico sobre la región.
En 1912 el Native Land Act asignó el 7% de las tierras del país a los “batustanes”, como se llamaba a los territorios cedidos a los negros, que representaban tres cuartos de la población total, y el 93% restante quedó en manos de los blancos, menos de un 10%. En 1923 el Native Urban Act prohibió por completo que los negros se instalaran en ciudades “de blancos”, y los sometió a una vigilancia extrema.
EL AUMENTO DEL RACISIMO Y EL NACIMIENTO DE LA RESISTENCIA
Luego de la Segunda Guerra Mundial los blancos de Sudáfrica, empobrecidos por la recesión y en jaque por la falta de empleo, dieron rienda suelta a su racismo y bautizaron a su enemigo como K.K.K: Kafer, Koelie, Komunismus (los negros, los indios y el comunismo). En 1940 el Congreso Nacional Africano (CNA) adoptó una postura de resistencia pacífica frente al racismo.
En 1948, cuando el Partido Nacional integrado por los sectores más reaccionarios logró imponerse en las elecciones locales, el sistema conocido como Apartheid se nutrió de nuevas disposiciones e instrumentos represivos. El apartheid reservaba el voto a las personas blancas, restringía el derecho de las otras etnias a desplazarse por el país, establecía escalas salariales desfavorables para los negros y el uso de sitios públicos diferenciados por raza.
En 1958 algunos sectores disidentes dentro del CNA fundaron el Congreso Panafricano (PAC), que adoptó prácticas más cercanas al enfrentamiento, como la manifestación de 1960 que desencadenó una feroz represión que dejó setenta muertos. Luego, tanto el PAC como el CNA y el Partido Comunista fueron proscriptos. Como consecuencia, ambos congresos africanos organizaron sus brazos armados. Fue en esa época que Nelson Mandel, líder de la resistencia, fue condenado a cadena perpetua.
Al mismo tiempo, Sudáfrica se vio envuelta en un estado de guerra no declarado en Namibia, ex colonia alemana que Sudáfrica anexó luego de la Primera Guerra Mundial. El régimen de Pretoria apoyó hasta 1989 a la minoría afrikáner de Namibia que aplicaba un sistema similar al Apartheid y combatía contra las guerrillas independentistas apoyadas por la Unión Soviética.
En el plano local, las guerrillas del Congreso Nacional Africano que luchaban contra la segregación dieron lugar a una feroz y despiadada represión contra la mayoría negra. Los grupos que rechazaban una salida armada fueron perseguidos con igual saña por la policía del régimen. Pero además enfrentó una creciente presión de la comunidad internacional que aisló al país en los foros internacionales y promovió el boicot económico contra Sudáfrica para presionar a favor del fin del sistema del apartheid.
EL FIN DEL APARTHEID
Ante este cambio de escenario, los opositores al apartheid decidieron crear un frente democrático que nucleaba a seiscientas organizaciones. En 1988 el gobierno de Pieter Botha ilegalizó a todos los grupos opositores y encarceló a sus líderes.
En 1989 el dirigente del Partido Nacional, Frederik de Klerk, sustituyó a Botha, se declaró a favor del cambio y convocó a elecciones parlamentarias.
El Movimiento Democrático de Masas convocó a una huelga general, a la que adhirieron 3 millones de sudafricanos negros. Poco tiempo después se llevó a cabo la primera manifestación multitudinaria contra el apartheid, de la que participaron también algunos blancos. Así comenzaron las negociaciones entre ambas partes, las primeras en la historia moderna del país.
En 1990 fue liberado Nelson Mandela, que había permanecido en prisión durante los anteriores 27 años. Un referéndum organizado en 1993 entre los ciudadanos blancos aprobó el fin del apartheid. En 1994 se realizaron las primeras elecciones realmente democráticas de la historia sudafricana. Nelson Mandela se impuso por un amplio margen. El líder de la mayoría negra y mestiza llamó a un acuerdo de paz y promovió una amplia amnistía para dar fin a los resentimientos que cruzaban a la sociedad local. A partir de 1994, Sudáfrica ha vuelto a ser un miembro con pleno derecho de la comunidad internacional y diversos foros han reconocido los avances realizados por sus ciudadanos para avanzar en formas más armónicas de relación entre sus diferentes grupos.
La reforma no está exenta de problemas y aun Sudáfrica exhibe índices de reparto de la riqueza nacional en extremo desiguales, la persistencia de la violencia social y una migración de casi un millón de miembros de la minoría blanca descontentos con el nuevo estado.
Sudáfrica: el largo camino hacia la igualdad”
GEOGRAFÍA Y CLIMA
Sudáfrica posee un extenso territorio de gran variación climática. A grandes rasgos, se divide entre una meseta central con grandes praderas de clima templado y una costa de clima tropical húmedo, a excepción de la región más meridional, que presenta un clima mas moderado. Hacia el oeste, la región costera está ocupada por desiertos secos y arenosos. Hacia el este, la costa presenta regiones boscosas de mayor densidad a medida que se acerca al océano Índico. La región noreste presenta un clima mas húmedo y caluroso.
posee un extenso territorio de gran variación climática”
ECONOMÍA
Sudáfrica posee una economía capitalista de alto ingreso per capita y una elevada tasa de acumulación de la renta en los grupos mas favorecidos. La mitad de la población vive bajo la línea de la pobreza y el desempleo ronda un valor cercano al 25% de su fuerza de trabajo.
Posee una amplia diversidad de sectores productivos entre los que se destaca la minería y la industria. La economía sudafricana es la más desarrollada de África y representa un total cercano al 25% del PBI del continente. Sus inmensas reservas de oro, plata, diamantes, carbón y platino generan el grueso de sus ingresos nacionales. Pero además posee una amplia base industrial con un destacado desempeño en los sectores automotriz, aeronáutico, metalúrgico y energético. El sector agroganadero produce maíz, carne vacuna y aviar, azúcar, lana y productos lácteos. En el sector de los servicios, cuenta con una sólida estructura bancaria y turística que generan importantes ingresos anuales.
economía capitalista de alto ingreso per capita y una elevada tasa de acumulación de la renta en los grupos mas favorecidos”
FACTORES HUMANOS
La sociedad sudafricana está dividida en cuatro grupos étnicamente diferenciados. Una proporción cercana la 80% de los sudafricanos pertenece a alguna etnia africana. El mayor grupo está presentado por los zulúes. El 9% desciende de europeos holandeses, portugueses, franceses, británicos y alemanes, con una menor representación progresiva por la migración de este grupo a otros países. Los mestizos y descendientes de inmigrantes indios y chinos forman comunidades minoritarias.
La religión más numerosa es el animismo y su sincretismo con el catolicismo, que es practicado en diferentes variaciones de acuerdo al grupo o tribu de referencia. Los pentecostales representan una numerosa iglesia, más representativa que los apostólicos romanos y las sectas protestantes. Las pequeñas comunidades hinduistas, budistas y judías completan el mosaico religioso sudafricano.
Sudáfrica posee 11 lenguas oficiales, aunque las mas utilizadas en el sistema gubernamental sigue siendo el afrikaans. Otras lenguas habladas por los sudafricanos son el ingles, zulú, xhosa, swasi, tsonga, nbdele, shoto, venda, tswana y soshoto. Alguitas comunidades hablan o poseen como lengua materna el alemán, portugués, hindú, telegetú y guayartí
Los sudafricanos suelen ser muy amistosos y curiosos ante los extranjeros. Existe una gran cantidad de angloparlantes dispuestos a auxiliar al turista.
posee 11 lenguas oficiales”
SITIOS IMPRESCINDIBLES
Pretoria
El antiguo pueblo de la etnia Ndebele habitaba el valle donde se asienta Pretoria desde antes de la llegada de los colonos blancos. Por años resistieron las ofensivas del imperio zulú que pretendía imponer su supremacía sobre las tribus vecinas. En 1855 el dirigente de los afrikaans Marthinus Wessel Pretorius fundó la ciudad de Pretoria, a la que llamó así en honor a su padre. La ciudad fue asediada por los británicos durante la Primera Guerra Boer y centro de la resistencia afrikáan durante la segunda fase del conflicto. En esa oportunidad, Winston Churchill, quien luego seria Primer ministro del Reino Unido, sería prisionero en Pretoria antes de fugarse hacia Mozambique. En 2005, su nombre fue cambiado a Tshwane, aunque suele llamársela por su antigua denominación. Entre los sitios históricos que atesora, se encuentra la casa de Paul Kruger, líder de la resistencia Boer, el edificio Melrose House donde se firmó la paz con los británicos en 1902 y el Fort Klapperkop, fortificación que albergó a las fuerzas nacionales durante las luchas por la independencia.
Johannesburgo
La ciudad de Johannesburgo, la más poblada de Sudáfrica, nace en 1866 luego del descubrimiento de oro en el yacimiento de Witwatersrand. En sus alrededores, EN LAS Cuevas De Sterkfontein, se han encontrado los rastros mas antiguos de los homínidos que habitaron la tierra hace 3 millones de años. Johannesburgo es además una ciudad rica en sitios que recuerdan la historia reciente del país. En el barrio de Soweto, dio sus primeros pasos en la militancia contra el apartheid Nelson Mandela. El museo creado en su casa natal alberga numerosos objetos personales del líder sudafricano. Se puede observar la historia de la extracción de oro en Crown Mine Shaft, una antigua veta aurífera adaptada al turismo.
Ciudad del Cabo
Si bien la zona donde se asienta Ciudad del Cabo estuvo habitada desde hace por los menos 14.000 años, su fundación formal ocurrió en 1652, cuando el explorador flamenco Jan Van Riebeeck llegó al lugar para fundar un asentamiento por encargo de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Tras la batalla de Muizenberg en 1795, los holandeses cedieron la ciudad a los británicos. Devuelta a sus propietarios originales en 1803, fue ocupada definitivamente por los ingleses en 1806. La ciudad es la sede legislativa de Sudáfrica desde 1910. Ciudad del Cabo cuanta con numerosos sitios de gran importancia para la historia africana. Frente a sus costas se levanta la infame prisión de Robben Island, en donde fueron alojados muchos de los que luchaban por el fin del Apartheid. Desde uno de los balcones del edificio comunal de la ciudad, Nelson Mandela, quien fuera prisionero de Robben Island, anunció el comienzo del fin del apartheid el 11 de febrero de 1990. El Castillo de Buena Esperanza domina desde 1666 la costa de la ciudad y guarda en su interior numerosos rastros de la turbulenta historia de la ciudad.
Durban
Durban fue fundada el 25 de diciembre de 1497 por el explorador lusitano Vasco Da Gama durante uno de sus viajes a la India. El navegante llamó al sitio “Rio Natal” por tratarse de la epoca de Navidad y creer que se hallaba ante un río, cuando en realidad había desembarcado en una gran laguna. En 1823 la ciudad recibió el nombre de D’Urban en honor al gobernador británico de la Ciudad de el Cabo y con el tiempo aquella denominación varió a Durban. Esta urbe posee un sinnúmero de sitios históricos. En las afueras de la ciudad se encuentra Shakaland, un poblado zulú que atesora el recuerdo del más grande guerrero de esa etnia, Shaka. También se pueden visitar las cuevas del Parque Nacional Ukhahlamba y sus pinturas rupestres de 100.000 años de antigüedad. En el distrito de Phoenix, se puede visitar el sitio donde Mahatma Gandhi formuló su idea de la resistencia pasiva y la estación de tren en donde se le negó permiso para usar un asiento reservado para blancos, hecho que motivó su militancia por los Derechos Civiles.
CÓMO VIAJAR DENTRO DEL PAíS
GASTRONOMÍA
Biltong
Se denomina Biltong a una forma de secar la carne procedente de diferentes especies animales. Aunque predomina el Biltong de res, cebú o cabra, pueden encontrarse variedades procedentes de diferentes piezas cazadas entre la fauna local. Cada trozo de carne es secado al aire libre y marinado con vinagre de sidra, sal gruesa, semillas de cilantro, pimienta y azúcar negra. Por lo general se lo consume cortado en tiras y acompañado con rodajas de pan. (Tips: existen tantas variedades de Biltong como abominaciones de carne y condimentos puedan imaginarse. Se pueden adquirir variantes muy exóticas como las preparadas con carne de avestruz, cebra o mono en cada rincón de Sudáfrica)
Bobotie
Por estar en la ruta hacia las indias, y luego por la inmigración malaya, la gastronomía sudafricana recibió la influencia del lejano oriente en su recetario. Ejemplo de ello es el Bobotie, un preparado de carne picada de cordero o res cocida en un sofrito de cebolla y ajo picados, a la que se les agrega jengibre, mejorana, laurel, limón y curry. Antes de colocarlo en el horno, se le vierte un huevo batido y leche con migas de pan. Algunas variaciones incluyen las uvas pasas, nueces, almendras o trozos de banana para realzar el sabor.
Braai
El asado sudafricano recibe la denominación de “Braai”. Se prepara con carne vacuna sudafricana, de gran ternura y fuerte sabor. Se utilizan por lo general brasa de leños para cocinar la carne lentamente. Además, se agregan Boerwors (salchicha enrollada), sosatíes (brochetas de carne de cordero y verduras), pollos y bifes de cerdo. Al momento de servir, se acompaña con ensaladas, masa de mielie–meal (harina de maíz cocida) y salsas. (Tips: el Braai es un evento social para los sudafricanos. Mientras se cuece la carne, es oportunidad para conversar y distenderse. Se estila que cada invitado aporte con parte de la comida o con bebidas)
Bunny Chow
Dice la historia sudafricana que el Bunny Chow nace de la prohibición a los ciudadanos negros para que ingresaran a los restaurantes de Durban. Apurados por hacerse de un refrigerio, compraban el pan relleno de curry para comerlo en las calles. Esta forma de comida rápida se impuso como uno de los platos más populares entre los sudafricanos. En la actualidad el Bunny Chow ha evolucionado para adaptarse a diferentes formas y rellenos. Además del curry, se le suele agregar cebollas, cardamomo, masala (slasa picante procedente de la india), tomates, trozos de cordero o res y papas. (Tips: aunque algunas de las más exquisitas variedades de Bunny Chow se adquieren en puestos callejeros, se debe desconfiar de las condiciones de higiene de los locales al paso)
Potjiekos
El Potjiekos es un puchero de carne de res, cordero o bitlong, arroz, vegetales, harina de maíz y papas, mezcla que es cocida sobre una base de aceite y calentada en una olla de hierro o ‘potjie” que le da su nombre. Se trata de una receta heredada de los tiempos de la colonización boer muy apreciada en toda Sudáfrica. Existen algunas variaciones en la preparación, pero todas ellas reciben el nombre genérico de Potjiekos que describe el modo de preparación. En ocasiones, se le agregan pastas o trozos de fruta para engordar la preparación y siempre se la prepara con condimentos fuertes para que adquiera un sabor picante. El agregado de cerveza o vino le da un sabor diferenciado (Tips: en los días de calor, el Potjiekos puede resultar en una amenaza para las actividades físicas)
Bebidas típicas
Amasi
Esta bebida proveniente de las culturas zulú y xhosa, consiste en leche fermentada en cuencos de calabaza denominados Shekere, aunque también se puede preparar en sacos de entraña animal. Se puede consumir mezclada con granos de avena molidos y cocidos para formar una pasta denominada “gacha” o con harina de maíz. (tips: los integrantes de las etnias negras no suelen ofrecer Amasi a los blancos ya que por años la minoría despreció esta bebida y, por lo tanto, aun asumen que no les resulta gustosa)
Umqombothi
La cerveza tradicional sudafricana es preparada desde hace siglos por las culturas xhosa y zulú. Se elabora con harina y malta de maíz, brotes de sorgo o zahina, levadura y agua. Una vez fermentada, se obtiene una bebida oscura y amarga de bajo contenido alcohólico que los sudafricanos beben con entusiasmo los días calurosos. (Tips: aquellos que busquen olvidar sus penas no deben recurrir a la Umqombothi, ya que su contenido alcohólico es de apenas el 3%)
Vinos de Sudáfrica
Los primeros viñedos sudafricanos fueron plantados en 1659 por los colonos holandeses. Los refugiados hugonotes franceses que llegaron entre 1680 y 1690 aportaron los conocimientos para mejorar las cepas y procesos de elaboración. Desde entonces, el vino sudafricano ha ganado en calidad y fama. En la actualidad, Sudáfrica produce vinos Chardonnay, Pinot, Sauvignon Blanc, Semillón, Gewürztraminer, Ugni Blanc, Cabernet, Merlot y Sirah.