Nombre oficial
Estados Unidos de América
Gentilicio
estadounidenses o norteamericanos.
Capital:
Washington
Idioma Oficial
inglés
Población
310.232.800 (est. 2010)
Presidente
Barack Obama
Prefijo Internacional
001
Zona horaria
UTC – 5 a -10
Moneda
dólar estadounidense
Otros grandes Centros Urbanos
Chicago, Boston, Nueva York, Dallas, Delaware, Houston, Detroit, Phoenix, Filadelfia, Miami, Los Ángeles, Cleveland, Las Vegas, San Francisco, Seattle
Superficie
9.631.418 Km2
Geografía y clima
posee una variedad de ecosistemas y climas muy diferenciados
Economía
la más poderosa y desarrollada economía del mundo
Qué ropa usar
variada
Tips
Fechas nacionales: 3° lunes de enero, 3° lunes de febrero, 4 de julio, 2° lunes de septiembre y último jueves de noviembre.
Sitios imprescindibles
Washington, San Francisco, Chicago, New York


 
Quieres seguir viajando
 
HISTORIA
Estados Unidos de América :
ESTADOS UNIDOS: LOS SUEÑOS DE UN IMPERIO
Estados Unidos de América  - HISTORIA

Es el país que hasta hoy digita y modera los destinos del mundo. Su poderío militar, económico y cultural lo han convertido en el líder mundial de las últimas décadas. Su historia lo muestra como uno de los primeros independentistas de América y beneficiario de uno de los sistemas políticos más estables y afianzados del continente.

EL COMIENZO DE LA HISTORIA

El inicio de la historia de los Estados Unidos no escapa a la de los otros países de todo el continente americano. Un extenso territorio dueño de variados ecosistemas, habitado por pueblos originarios que deben convivir con sus nuevos “vecinos”: los europeos. Y el primer explorador europeo en avistar el territorio norteamericano cuando navegaba sus costas en 1497 por encargo de la corona inglesa, fue el genovés Giovanni Cabot. Sin embargo, la primera exploración en tierra firme le corresponde a los españoles Juan Ponce de León y Hernando de Soto, quienes exploraron respectivamente en 1513 las tierras de La Florida y en 1539 la región del Missisipi. Este movimiento inicial permitió que el 28 de agosto de 1565, los españoles fundaran el primer asentamiento permanente europeo en San Agustín, al norte de La Florida, mientras que hacia 1607, un grupo de 104 colonos ingleses llegaron con un permiso de la cédula de la corona británica para fundar Jamestown, Virginia. Por otra parte, en 1620 un centenar de puritanos británicos descontentos con el relajo de las leyes morales en el Reino Unido llegaron al territorio estadounidense a bordo del buque Mayflower y fundaron, en la costa de Massachusetts, una nueva colonia que pronto prosperó y atrajo más inmigrantes: Boston.
La carrera de conquista y expansión entre el Reino Unido, Francia, España y Holanda dio lugar a la fundación de nuevas colonias en gran parte del territorio norteamericano. Los colonos de estos países tuvieron relaciones ambiguas con los aborígenes: en algunas ocasiones se asociaron con los colonos y en otras los combatieron con ferocidad. En la mayoría de los casos, las armas más modernas de los europeos y las enfermedades que portaban resultaron en el desplazamiento y desaparición de numerosas comunidades nativas.
Tras la expulsión de los franceses y holandeses, los británicos consolidaron su dominio sobre las colonias norteamericanas. Hacia el siglo XVIII, las 13 colonias contaban con una prospera comunidad nativa. El poder era detentado por el gobernador designado por la metrópoli, pero una asamblea formada por los criollos más acomodados permitía cierta autonomía en la administración de los asuntos cotidianos.
Durante de la Guerra de los Siete Años, que enfrentó a Gran Bretaña con Francia entre 1756 y 1763, las tropas basadas en las colonias norteamericanas tomaron las posesiones francesas en Canadá. Pero el costo de la guerra, si bien consolidó al Reino Unido en la región, también provocó un fuerte quebranto en las cuentas reales. Por esa razón, el gobierno colonial impuso nuevos gravámenes a los comerciantes de las colonias. Esto generó malestar y en 1765 los representantes de las colonias se reunieron para rechazar el nuevo tributo. De hecho, un nuevo impuesto al té provoco en 1773 una rebelión de parte de un grupo de colonos de Massachusetts. Los rebeles asaltaron algunos buques británicos que transportaban té y arrojaron su carga por la borda. La respuesta británica fue enviar tropas a Massachussets y endurecer las leyes coloniales.
 

SE UNEN LOS ESTADOS

El 19 de abril de 1775, las tropas independentistas iniciaron su ofensiva contra las tropas reales. La ayuda de Francia y España les permitió hacer frente a las columnas inglesas más numerosas y mejor pertrechadas y lograr, finalmente, la tan ansiada independencia de los Estados Unidos el 4 de julio de 1776.
El 19 de septiembre de 1777 se inició la batalla de Saratoga, durante la cual las tropas estadounidenses lideradas por George Washington y Horatio Gates derrotaron a un ejército británico mucho más poderoso. El Reino Unido se vio obligado a reconocer formalmente la independencia estadounidense en 1783, luego de firmar el Tratado de Versalles. En 1787, tras algunos años de deliberaciones que terminaron por definir el estado federal como forma de gobierno, se realizaron las primeras elecciones y George Washington fue investido como primer presidente de la nueva nación.
Pero el conflicto no terminó en ahí. En 1812, tropas británicas decidieron invadir Estados Unidos y saquear la capital, en respuesta al avance estadounidense sobre el territorio de Canadá. Pero luego de una serie de duras batallas, las tropas invasoras fueron expulsadas. Fue entonces que surgió un política referente a las relaciones exteriores que luego sería conocida como la “Doctrina Monroe”, que buscaba disminuir la injerencia de las potencias europeas en América y solidarizaba a los Estados Unidos con los países del continente que en esos años luchaban por su independencia. Mientras tanto, y en línea con su deseo de expandir su territorio, los Estados Unidos compraron territorios a Francia en Luisina y a España en La Florida. Entre 1820 y 1846, anexó los territorios mexicanos de Texas, los actuales Estados de Arizona, California, Nevada, Nuevo México, Utah y porciones de Oregón, Colorado y Wyoming. Finalmente compró, en 1867, el territorio de Alaska a Rusia.
Paralelamente, una lenta pero persistente presión hacia los territorios indígenas del oeste, aumentó ampliamente los territorios del nuevo Estado. El descubrimiento de oro en California en 1848 y el tendido del ferrocarril a partir de 1869 estimularon la ocupación de tierras.
 

LOS ESTADOS NO TAN UNIDOS

Las tensiones entre el norte industrializado y el sur agrícola latifundista llevaron a una grave tensión entre los Estados de la Federación. Además, las diferencias respecto a la necesidad de mantener vigente el sistema esclavista condujeron a una inevitable confrontación entre ambos territorios. El 1861 el Estado de Carolina del Sur decidió abandonar la unión en protesta por la abolición de la esclavitud en los territorios del norte, ejemplo que fue seguido también por diez Estados sueños. El gobierno central lanzó, entonces, una campaña militar para hacer regresar a los Estados rebeldes, dando inicio a una larga y sangrienta guerra civil que duró cuatro años y costó la vida a más de 620.000 personas. En la primavera de 1865, con el triunfo del gobierno central, quedó abolida definitivamente la esclavitud.
Estados Unidos limitó su política exterior a la intervención en la política interna de los países americanos, en donde lanzó numerosas intervenciones políticas y militares que tuvieron por objetivo a Nicaragua, Haití, Panamá y República Dominicana. En los años siguientes, EEUU llevó adelante una política aislacionista hacia los asuntos europeos, política que tuvo un quiebre en 1917 cuando el presidente Woodrow Wilson logró que el Congreso le declarara la guerra a las potencias centrales durante la fase final de la Primera Guerra Mundial. El triunfo aliado, la inmensa capacidad militar desarrollada para el conflicto y la gran cantidad de dinero prestada a sus socios estratégicos hicieron surgir a los EEUU como potencia mundial.
Sin embargo, el destino de Potencia Mundial se vio amenazado el 24 de octubre de 1929, cuando una crisis económica sin precedentes estalló en el corazón financiero norteamericano. Todo comenzó en la Bolsa de Valores de Nueva York, en donde las cotizaciones se desplomaron y arrastraron consigo a miles de empresas a lo largo de todo el país. El desempleo y la pobreza llegaron a cifras record mientras los salarios se derrumbaban a mínimos históricos. En 1933, el recién electo presidente Franklin D. Roosvelt lanzó un programa de recuperación denominado New Deal, que introducía grandes cantidades de inversión pública y una intervención del Estado para morigerar los desequilibrios sociales mediante nuevas leyes laborales progresistas.
 

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: SE AFIRMA UNA POTENCIA

Recuperado de la crisis, Estados Unidos volvió a involucrarse en la guerra a partir de su asistencia a Gran Bretaña en su lucha contra el régimen nazi. Pero además lanzó un bloqueo contra la exportación de materiales estratégicos a Japón, aliado de Alemania que, para ese momento, avanzaba en su plan de expansión en Asia. El 7 de diciembre de 1941, aviones japoneses bombardearon la base norteamericana de Pearl Harbour en Hawai. Los 3403 muertos estadounidenses, la pérdida de 5 acorazados, 6 cruceros y 9 destructores significaron un duro golpe que llevó a EEUU a declararle la guerra a los japoneses y sus aliados.
Los norteamericanos volcaron su poderosa estructura industrial y humana a la guerra. Volcaron al frente de batalla por lo menos 5 millones de soldados, 300.000 aviones, 86.000 tanques y 5.000 buques. Fue entonces que los desembarcos en Sicilia y Normandía terminaron con la maquinaria de guerra nazi, que se rindió el 8 de mayo de 1945. El uso de portaviones y tropas anfibias arrinconó a los japoneses en su isla central. Cuando las ciudades de Hirosima y Nagasaki fueron destruidas por bombas atómicas arrojadas por aviones norteamericanos, el imperio del Japón capituló el 14 de agosto de 1945. La guerra le había costado a los EEUU cerca de medio millón de muertos. Pero ese costo le permitió a EEUU emerger como la mayor potencia militar y económica del planeta por la destrucción que habían experimentado sus aliados y adversarios.
La conferencia de Yalta, celebrada en febrero de 1945, había reunido a los líderes de EEUU, Francia, URSSS y Gran Bretaña para diseñar el mapa de la posguerra. A poco de terminar el conflicto, comenzó a manifestarse la tensión entre los soviéticos y las potencias occidentales. Pronto, esa tensión se convirtió en un enfrentamiento solapado que llevó a la Guerra Fría, periodo caracterizado por la carrera armamentística, la acumulación de grandes arsenales nucleares y la participación en conflictos periféricos en auspicio de las facciones afines.
El 25 de junio de 1950 EEUU y sus aliados marcharon a la guerra en Corea, cuando el ejército Corea del Norte apoyado por soviéticos y chinos invadió el territorio del sur. Restablecido el gobierno surcoreano, EEUU volvió a enfrentar a los soviéticos y sus aliados en Cuba, en donde Moscú intentó establecer bases de misiles nucleares en octubre de 1963. El ultimátum de EEUU, que amenazó con usar armas nucleares y bloqueó la isla con sus fuerzas, finalizó con el retiro soviético y el compromiso de Washington de no invadir la isla. Desde mediados de los años 60, tropas estadounidenses comenzaron a llegar a Vietnam del Sur para apoyar a sus tropas en su lucha contra los partidarios de Vietnam del Norte comunista, que pretendían la reunificación de ambas naciones bajo un régimen socialista. Tras una década de lucha, la guerra se volvió impopular y en el frente de batalla los soldados norteamericanos no lograban avances a pesar del uso de un impresionante arsenal. El 30 de abril de 1975 se retiraron los últimos funcionarios norteamericanos de Vietnam, sellando la más ominosa derrota militar de su historia.
Estados Unidos volvió a enfrentar nuevas crisis en los años siguientes. El 8 de agosto de 1974, el presidente Richard Nixon se vio obligado a renunciar tras descubrirse el espionaje contra adversarios demócratas en el edificio Watergate. El 4 de noviembre de 1979, un grupo fundamentalista iraní asaltó la embajada estadounidense en Irán y retuvo por 444 días a 66 ciudadanos británicos. En 1985, estalló un nuevo escándalo al conocerse la intervención ilegal de agentes de inteligencia norteamericanos en la provisión de armas a los Contras que enfrentaban al gobierno socialista de Nicaragua. La investigación permitió conocer el contrabando de armas a Irán para financiar las operaciones en Centroamérica. Otras operaciones encubiertas habían servido para financiar el sangriento derrocamiento del presidente chileno Salvador Allende en septiembre de 1973 y la provisión de armas a los afganos que resistían la invasión soviética desde 1979.
En 1989, el bloque soviético se derrumbó y EEUU se convirtió en la única superpotencia económica, política y militar. Ese año lanzó una invasión a Panamá para detener al dictador Manuel Noriega, operación que causo 4000 muertos, la mayoría de ellos civiles.
En agosto de 1990, Irak invadió Kuwait. EEUU encabezó una coalición internacional para liberar al emirato. En un mes, las fuerzas aliadas barrieron al poderoso ejército iraquí, aunque permitieron permanecer en el poder al presidente Saddam Hussein.
 

EL HORROR PUERTAS ADENTRO

El 11 de septiembre de 2001, un grupo de fundamentalistas islámicos liderados por el magnate saudí Osama Bin Laden lanzó el más devastador ataque terrorista de la historia norteamericana. Dos aviones de pasajeros secuestrados en vuelo impactaron contra las torres del World Trade Center de New York, al tiempo que un tercero se destrozaba contra una de las fachadas del Pentágono, centro de la defensa militar norteamericana. Un cuarto aparato se precipitó a tierra antes de alcanzar su objetivo en la capital norteamericana.
Aunque sin pruebas contundentes para corroborarlo, el gobierno culpó al régimen iraquí por el ataque. Mientras se lanzaba un ataque aéreo y terrestre contra las bases del terrorismo islámico en Afganistán el 7 de octubre siguiente, un poderoso ejército se aprestó para lanzarse contra Irak. El 20 de marzo de 2003, tropas norteamericanas apoyadas por contingentes del Reino Unido, España, Italia, Australia, Dinamarca y Polonia invadieron Irak y lo ocuparon militarmente. Saddam Hussein huyó, pero fue hallado el 13 de diciembre siguiente y ejecutado el 30 de diciembre de 2006.
La invasión fue el inicio de una amarga guerra contra la insurgencia iraquí, en la que los norteamericanos nunca pudieron imponer su autoridad, ni tampoco la de sus aliados iraquíes. Las cotidianas escaramuzas, asesinatos y bombardeos han revelado que los objetivos pacificadores no han sido alcanzados. La evidencia indica además que la presencia norteamericana ha causado cientos de miles de muertes entre los civiles iraquíes, la tortura sistemática llevada adelante por las tropas ocupantes y potenciado la presencia de grupos radicales islámicos.
En 2007, comenzó la más grave crisis financiera desde la sucedida en 1929. La quiebra masiva de sucursales bancarias, las pérdidas millonarias de inversores particulares y fondos de pensión se dieron como consecuencia de la especulación masiva y la sobrevaluación de los activos inmobiliarios. El gobierno norteamericano inyectó sumas masivas de divisas para frenar la crisis, que aun continua mostrando sus efectos adversos sobre las empresas y pobladores del país.
El 20 de enero de 2009 asumió como presidente de los Estados Unidos el candidato demócrata Barack Obama, el primer presidente afroamericano en la historia del país.

 

Estados Unidos: los sueños de un Imperio”

5000 A.C - 1000 A.C
999 A.C - 500 D.C
501 D.C - 1450 D.C
1451 D.C - 1780 D.C
1781 D.C - 1900 D.C
1901 D.C - 1950 D.C
1951 D.C - Actualidad